Don Andrés por favor
Escrito por Eric
27 Oct, 2020

Cuando uno piensa en un deportista de élite, piensa en alguien alto, fuerte, atlético… es decir, en uno de esos hombres de portada de revista de fitness.

Cuando uno piensa en el ídolo de un país, piensa en alguien poderoso, aguerrido, con desparpajo… es decir en una de esas personas que sólo con aparecer en la sala todo el mundo se calla por la energía que emanan a cada paso que dan.

Cuando uno piensa en un futbolista del siglo XXI, piensa en un tipo tatuado, peinado y vestido a la moda, normalmente con el ego muy subido, con un coche deportivo de los más caros yendo de compras por las calles de Londres, Milán o París y saliendo en todas las revistas del corazón por haber estado en tal o cuál fiesta de lujo… es decir que pensamos en cualquiera de las múltiples fotos de futbolistas como Neymar o Cristiano Ronaldo.

Pues DON ANDRÉS, sí, con Don delante por favor, es un deportista de élite y NO es muy alto, NO es muy fuerte y NO es muy atlético, es más bien bajito, delgado y “poquita cosa” como dirían en el pueblo.

iniesta

DON ANDRÉS es el ídolo de un país y por méritos propios y NO diría que es alguien muy poderoso, NO lo definiría como aguerrido y NO tiene un gran desparpajo, es más bien alguien humilde, tranquilo y tímido.

 

Y sí, DON ANDRÉS es un futbolista del siglo XXI y NO tiene tatuajes, NO conduce un coche deportivo fardón y NO se le ve en las revistas por las calles de Londres, Milán o París yendo a fiestas, es más bien un “tipo normal”, que conduce un coche familiar y que si las revistas le quieren hacer fotos tendrán que irse a Fuentealbilla, su pueblo, donde vive su familia y donde nace toda esta Leyenda.

 

Porque SÍ, DON ANDRÉS es una LEYENDA con mayúsculas. Siempre será recordado por ser el que metió el gol que le dio a España su primer Mundial PERO es probable que de toda su carrera, eso no sea más que una mera anécdota más, de gran relevancia pero, para los amantes del fútbol, un ínfimo detalle dentro de TODO lo que nos ha dado.

Ese gol, no es más que un detalle técnico excelso más de los miles, ¡¿qué digo miles?!, ¡cientos de miles! de detalles técnicos exquisitos que nos dejó DON ANDRÉS, porque cada vez que sus pies saboreaban el tacto del balón era un bocado delicioso para el espectador, como el que pudiera tomarse en el mejor restaurante del mundo, y cada entrenamiento, cada partido suyo eran como el mejor de los menús degustación que se puedan haber elaborado nunca.

 

No habrá ganado ningún Balón de Oro PERO para todo apasionado del fútbol habrá ganado millones de Corazones de Oro, porque un jugador con esa clase, esa técnica, esa elegancia, esa corrección, ese compañerismo, ese esfuerzo, ese carisma, ese saber estar, ese disfrute, esa combinación, ese desborde y, muy importante también en estos tiempo, esa educación, es el ÍDOLO de verdad. El que todos los padres queremos que nuestros hijos tomen como ejemplo, el que todas las madres quieren como yernos y el que todos los futbolistas les gustaría llegar a ser. 

 

Así que la próxima vez que en cualquier conversación futbolera hagan mención a esta LEYENDA, ya saben, nada de Iniesta, nada de Andrés, Andresito o el Mago de Fuentealbilla…

 

…DON ANDRÉS POR FAVOR